¿A caso pensamos en esto?
En esos momentos que nos hicieron felices o
lloramos con el peor de los dolores, en esas tardes con las personas más
especiales que nos amaban tanto. En esas tardes, esas mañanas, esas noches que
no fuimos al más extravagante lugar, pero cambiaron algo, que cuando pensamos
en ellas sentimos algo en el pecho o en el estómago que estaba esa persona con
la que no sabías que sería la última vez que la verías y que cuando te
despediste y la veías alejarse en esa carretera
o caminar mientras se hacía chiquito por el camino y ahí se iba ese
pedazo de corazón que le pertenecía y que se quedan ese recuerdo en el que su
imagen y su voz se quedaban tatuados en el corazón mientras eran olvidados por
la mente.
Ahí se esconden las mejores partes de
nuestras vidas en los más pequeños detalles, en es deliciosa comida o en la
bebida, esa historia que compartimos, en ese juego que jugamos que cuando lo
pensamos se nos escapa una sonrisa y es lo que nos hace pensar en nuestro
pasado en el tiempo en que éramos nosotros concentrados en nuestro presente y mirémonos, hablando del pasado, pero con la diferencia en que ahora abraza ese
pedazo de felicidad y vuelve a sentir a la vida abrazándote y ese calor que
sentimos y las gotas de lluvia en la
piel, el sol entrando en nuestros poros, esa mágica brisa, esa canción que nos
lleva a esos momentos, no en los que comimos en el restaurante más lujoso en el
mejor lugar del mundo, sino en la vez en la que compartimos un helado sentados
en es banqueta o preparando la comida, viendo ese programa en la tv.
Solo te lo resumo en estas palabras:
Quiere tu pasado como anhelas tu futuro así
aprenderás a vivir tu presente y concéntrate en los detalles que SI valen la
pena recordar.
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